Adelantamos una primera evaluación sobre los resultados de la elección presidencial, dado que la Oficina de procesos electrorales ONPE ha centrado su trabajo en este proceso hasta el momento. Conforme se disponga de datos más sólidos sobre las elecciones para la Cámara de Senadores y de Diputados, será posible ampliar el análisis y comprender mejor el panorama político que emerge.
Ya en esta fase inicial se vislumbraba una clara polarización entre la derecha y la izquierda, una evolución que contradecía las previsiones de muchos analistas. Estos habían esperado inicialmente un enfrentamiento entre dos candidatos del bando conservador. En tal escenario, Rafael López Aliaga habría sido el rival alternativo de Keiko Fujimori.
Sin embargo, a medida que avanza el recuento de votos, se hace evidente que los peruanos y peruanas parecen haber optado conscientemente por una dirección diferente, en parte contraria a las opciones establecidas: concretamente, por el candidato de izquierda Roberto Sánchez (Juntos por el Perú – Voces del Pueblo).
Los últimos datos del recuento indican que la diferencia entre ambos candidatos de nuevo está creciendo. La diferencia es actualmente de 20 477 votos.
Por este motivo, el candidato perdedor, Rafael Aliaga, está alegando que ha habido un fraude en las elecciones. A causa de ello, el director de la ONPE renunció a su cargo ayer. Aliaga está pidiendo ahora la anulación de las elecciones. Esta situación está empañando el desarrollo del proceso electoral, a pesar de que los observadores extranjeros han hablado de un proceso electoral limpio.
A continuación, una lectura de los resultados actuales y de lo que podrían anticipar para el futuro inmediato.